SOLO PARA HOMBRES
En 1960 Fernando Fernán Gómez adapta la obra de Mihura “Sublime decisión” de 1955.
A mí me llama la atención el punto de fábula que le da Fernán Gómez, con la voz en off, los dibujos y las imágenes de los políticos entrantes y salientes… Con qué objeto la peli toma el tono de fábula y parodia?
Hay una crítica delirante basada en el tópico de la acomodación y pereza del funcionariado, como ya retrató Larra agudamente. Hay una crítica feroz a la miseria y a sus avispados lazarillos, que buscan como sea saciar el hambre. También a la necesidad de aparentar, a la triste realidad de las mujeres, condenadas a buscar marido para ser y para salvar a la familia. También la crítica del pobre “cesante” que retrató Galdós…
Nosotros hablamos de las sin sombrero, de las milicianas, de las maestras de la República… Venimos de decisiones sublimes, del frío y el hambre… Valoremos.
Me pregunto qué paralelismos podemos encontrar con nuestra sociedad actual.
Mihura, Neville, Jardiel Poncela y López Rubio se han considerado como los humoristas del 27.
Herencia de Valle Inclán
La feroz sátira del pasado 1895 se realiza con la atención puesta en el presente 1960 y la mirada dirigida hacia el futuro 2023.
El propósito es a la vez literario y ético; levantado en el aire el narrador da testimonio de su país de forma tal que el espejo deformante del Callejón del Gato, esperpento, se transforme en máquina de moralidad y artilugio desenmascarador.
“Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española solo puede darse con una estética sistemáticamente deformada”. Don Quijote.
Esta frase la dice Max Estrella en Luces de bohemia, la obra cumbre de Ramon María del Valle Inclán. Los espejos deformantes existieron realmente en una corta calle que comunica la plaza de Santa Ana con la calle de la Cruz. Se conoce como callejón del Gato y era uno de los costados del desaparecido corral de comedias de la Cruz, derribado en 1859. La calle se llama realmente de Álvarez Gato y parece que está dedicada al poeta renacentista Juan Álvarez Gato. Pero siempre se la ha conocido como callejón del Gato.
A lo mejor Valle la cruzaba frecuentemente para acudir al teatro Español y no dejaba de mirarse en los espejos del tamaño natural de una persona. Uno era convexo y el otro cóncavo. La deformidad de las imágenes debía divertir a los transeúntes. Hoy sigue habiendo dos espejos, pero de tamaño mucho más reducido. Homenaje a quien los elevó a la categoría literaria aunque tengan mensajes publicitarios ¡Algo es algo!
En este corto callejón sí que podemos admirar hoy otro artístico homenaje a Valle Inclán: un gran mural que reproduce una biblioteca. Por si queda alguna duda de a quién está dedicado, en uno de los laterales aparece la caricatura del dramaturgo. El artista ha aprovechado la pared que cierra un solar sin construir a mitad del callejón para montar esta hermosa librería que no deja de mostrar, en los lomos ficticios, algunos de los títulos de Valle. Este es un pasaje atestado de establecimientos de hostelería y cruzado, sobre todo en fin de semana, por cientos de paseantes. Alguno mostrará curiosidad por estos anaqueles atestados y por la figura de Valle. En el extremo de callejón se pueden admirar también los hermosos mosaicos de la fachada del tablao Villa Rosa, ahora tristemente cerrado. Obra de Alfonso Romero Mesa a partir de unos bocetos de Ruiz de Luna, esperan a que las luces flamencas los iluminen nuevamente cada tarde
Marga
Título original
España
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